Por tensión comercial y Pemex, Fitch baja la calificación de México

Por su parte, la agencia Moody's Inverstors Service también modificó la calificación del Gobierno mexicano, de estable a negativa

La agencia calificadora Fitch redujo este miércoles la calificación de México, al pasar de BBB+ a BBB, con perspectiva estable.

«Fitch Ratings ha rebajado la calificación de las calificaciones predeterminadas de emisoras en moneda extranjera y en moneda local a largo plazo de México a ‘BBB’ desde ‘BBB +’ y modificó la perspectiva de Estable a Negativa», señala en un comunicado.

La calificadora indicó que esta baja se debe al deterioro del perfil crediticio de Pemex, aunado a la debilidad actual en la perspectiva macroeconómica, que se ve agravada por las amenazas externas de las tensiones comerciales, cierta incertidumbre de la política interna y las actuales restricciones fiscales.

Asimismo los riesgos se han magnificado por el anuncio de imposición de aranceles del 5 por ciento a productos mexicanos, por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

«El crecimiento continúa por debajo del desempeño, y los riesgos a la baja son magnificados por las amenazas del presidente de los Estados Unidos, Trump, de imponer aranceles en México a partir del 10 de junio».

La firma agregó que espera que el crecimiento se acelere a partir del segundo trimestre, pero a pesar de esto, solo alcanzará el 1 por ciento en 2019. Lo que indica uno de los crecimientos más lentos en el primer año de un nuevo gobierno.

Por su parte, la agencia Moody’s Inverstors Service modificó la perspectiva de calificación al Gobierno de México, de estable a negativa; lo que implica que en los próximos meses puede bajar su nota.

La agencia determinó que su decisión fue debido a dos aspectos clave, con potenciales implicaciones negativas para el crecimiento y la deuda. Primero, políticas que ahora son menos predecibles que están afectando negativamente la confianza de los inversionistas y las perspectivas económicas de mediano plazo.

Y el segundo aspecto, menor crecimiento económico, por cambios en la política energética y al papel que juega PEMEX, lo que significan riesgos para la perspectiva fiscal de mediano plazo, pese al compromiso del gobierno con mantener una política fiscal prudente en el corto plazo.

La agencia prevé un año difícil para la economía mexicana y espera que el crecimiento se desacelere de 2 por ciento en 2018 a 1.5 por ciento en 2019.

Comentarios