Ciudad de México.- El narcotraficante mexicano Joaquín Guzmán Loera, condenado a cadena perpetua en Estados Unidos, volvió a llamar la atención tras enviar una nueva carta al juez Brian Cogan, en la que, con un inglés aún limitado, solicita un trato justo dentro de la prisión de máxima seguridad donde permanece recluido.
Desde el penal de alta seguridad ADX Florence, en Florence, Colorado, el exlíder del Cártel de Sinaloa expuso nuevamente sus inconformidades sobre las condiciones en las que cumple su condena, impuesta en 2019 tras ser declarado culpable de diversos delitos relacionados con el narcotráfico en una corte federal de Brooklyn, Nueva York.
En la misiva, fechada el pasado 10 de abril y entregada oficialmente el día 17, Guzmán Loera hace referencia a principios constitucionales tanto de México como de Estados Unidos, argumentando que sus derechos no han sido respetados desde su extradición. El capo insiste en que las autoridades penitenciarias han ignorado solicitudes previas relacionadas con su trato dentro del sistema carcelario.
El documento también retoma denuncias que ya había planteado en años anteriores, en las que acusa aislamiento extremo, deficiencias en la alimentación y presuntos actos de maltrato. Bajo el régimen de Medidas Administrativas Especiales (SAMs), el reo permanece prácticamente incomunicado, una situación que —según ha expresado en otras cartas— ha deteriorado su salud física y mental.
En escritos previos dirigidos a autoridades judiciales, Guzmán Loera llegó a advertir que las condiciones de reclusión lo estaban afectando severamente, al punto de temer por su estabilidad emocional y su vida. En ese contexto, ha solicitado la eliminación de dichas medidas restrictivas.
Pese a múltiples recursos legales interpuestos por su defensa, diversas instancias han rechazado modificar su sentencia o sus condiciones de encarcelamiento. No obstante, el caso ha regresado en varias ocasiones al tribunal encabezado por el juez Cogan, quien ha recibido tanto las cartas del narcotraficante como los argumentos de sus abogados.
En su más reciente comunicación, el exlíder criminal también invoca derechos contemplados en la Primera y Octava Enmienda de la Constitución estadounidense, relacionadas con la libertad de expresión y la prohibición de castigos crueles e inusuales.
Guzmán Loera permanece recluido en una de las prisiones más estrictas de Estados Unidos, donde también se encuentran otros internos de alto perfil vinculados al crimen organizado, varios de ellos sentenciados por delitos de narcotráfico y delincuencia organizada.

































