Un reciente informe elaborado por UBS revela que seis de cada diez oficinas de gestión de grandes patrimonios familiares tienen previsto modificar su estrategia de inversión durante el próximo año, una cifra que duplica la registrada en los últimos cinco años.
El estudio destaca que Norteamérica es actualmente la única región donde estas firmas prevén reducir su exposición financiera en los próximos doce meses. En contraste, muestran un creciente interés por aumentar sus inversiones en mercados de Latinoamérica y África como parte de una estrategia de expansión internacional.
La presencia global de estas oficinas continúa fortaleciéndose. Dos de cada tres ya operan en al menos tres países, mientras que cerca de una tercera parte mantiene inversiones en cuatro o más regiones, incluyendo Latinoamérica, Estados Unidos, Europa, China, Oriente Medio y Asia.
Según explicó John Mathews, responsable de gestión patrimonial privada de UBS para América, las principales preocupaciones de los inversionistas han cambiado. Si el año pasado la atención estaba centrada en los aranceles comerciales, ahora predominan los temores relacionados con la incertidumbre geopolítica, el crecimiento de la deuda mundial y la evolución de las tasas de interés.
La encuesta señala que los conflictos internacionales y las guerras comerciales son considerados actualmente los mayores riesgos para la economía global, tanto en el corto como en el largo plazo. A ello se suman inquietudes por una posible burbuja en el sector de la inteligencia artificial, la elevada concentración del mercado bursátil estadounidense, una eventual depreciación del dólar y la volatilidad de las políticas económicas.
Menor dependencia del dólar
Los expertos aclaran que este cambio no supone un retiro masivo de inversiones de Estados Unidos, sino una estrategia orientada a diversificar riesgos entre distintas jurisdicciones.
Uno de los principales objetivos es disminuir la dependencia del dólar estadounidense. Más de una cuarta parte de las oficinas familiares consultadas planea reducir sus activos denominados en esa moneda, mientras que dos tercios anticipan que el dólar podría perder fuerza como principal divisa de reserva internacional. Además, casi la mitad considera que actualmente mantiene una exposición excesiva a la moneda estadounidense.
Para equilibrar sus portafolios, los inversionistas muestran preferencia por monedas consideradas refugio, como el franco suizo y el euro. Paralelamente, prevén destinar mayores recursos a acciones de mercados emergentes, proyectos de infraestructura y oro, reduciendo ligeramente sus posiciones en bienes raíces y efectivo.
Diferencias entre inversionistas estadounidenses y extranjeros
El informe también evidencia una creciente diferencia entre las oficinas familiares de Estados Unidos y las del resto del mundo. Mientras las firmas estadounidenses continúan concentrando la mayor parte de sus recursos en el mercado interno, elevando su participación local del 86 al 88 por ciento durante el último año, las entidades extranjeras optan cada vez más por repatriar capitales o diversificar sus inversiones fuera del territorio estadounidense.
Aunque América del Norte sigue siendo el principal destino de los activos familiares globales, al concentrar el 53 por ciento del total, inversionistas de otras regiones están incrementando su presencia en distintos mercados. Un ejemplo es el caso de las oficinas familiares chinas, que actualmente destinan cerca de la mitad de sus inversiones a Europa Occidental, mientras que las firmas europeas mantienen alrededor del 41 por ciento de sus activos dentro de la propia región.

































