El PRI mutante

    Foto destacada López Duarte

    Todo mundo sabe que allí está, muchos lo dan por muerto, pero se sabe está muy herido, muy lastimado, y muchos prefieren abandonarlo a su suerte.

    Otros esperan para ver cómo reacciona, pero al final del día lo más cierto es que si vive sabe que lo querrán liquidar y eso, eso es lo que produce una vida latente del PRI, una vida de sobrevivencia.

    Es cierto que múltiples encuestas lo dan como el segundo partido político con mayor intensión de voto y seguramente eso es así, pero no hay ningún valiente que quiera tomar el timón y declarar la guerra a MORENA y al presidente de la República.

    Del PRI se sabe que negoció con AMLO para ayudar en su ascenso y garantizar la derrota de Ricardo Anaya y la coalición que encabezó, después de la amenaza de meter a la cárcel al presidente Peña Nieto y también se conocieron decenas de investigaciones fiscales y gobierno locales que muchos cuadros políticos del PRI tiemblan ante esa posibilidad.

    El rol del PRI va a ser jugar con el score y “bandearla”, como se dice coloquialmente, estos seis años para ver cuándo emerger y si es necesario otro sexenio, también lo van a esperar, como ocurrió con la alternancia panista del 2000 al 2012.

    Por eso, la mayoría del priismo está mutando, adaptándose a estos tiempos políticos, pero eso sí, siempre en la lógica del poder, aunque sea compartido, o pequeño.

    Si en la época de los gobiernos del PAN fueron capaces de ser el fiel de la balanza para garantizar la gobernabilidad a Vicente Fox y Felipe Calderón, aunque hoy no se ve claro ese rol de entonces por la mayoría aplastante que tiene MORENA en el Congreso de la Unión, no es descartable que en el segundo trienio de AMLO cambie y empiece su recuperación.

    En el PRI son más pragmáticos que en ningún partido y eso les da la mayor capacidad de adaptación y son más resistentes para la sobrevivencia. Esta cualidad les va a ayudar en estas elecciones porque no habrá coaliciones y sí muchas alianzas parciales y de facto, situación que les va a ayudar.

    Pensar en gubernaturas será muy difícil porque AMLO es probable que persiga grupos políticos locales del PRI para que lo apoyen, en el mejor de los casos, o que no lo enfrenten. Por eso articular algún proyecto estatal, incluyendo Sinaloa, será muy difícil.

    El gobernador Quirino Ordaz llegará a acuerdos con el presidente y sabremos entonces si el presidente lo apoya con sus candidatos o él apoya a los candidatos del presidente.

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