Artemis II: ¿por qué la NASA toma una trayectoria en forma de ocho para orbitar la Luna?

La misión que busca regresar a la humanidad a la Luna utiliza una trayectoria de “libre retorno” que prioriza la seguridad y aprovecha la gravedad lunar

El cohete Space Launch System (SLS) de la NASA despegó el pasado 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy con cuatro astronautas a bordo para iniciar la misión Artemis II, que marcará el regreso de la humanidad a los alrededores de la Luna después de más de 50 años.

La nave Orion no viajará en línea recta hacia el satélite natural. De acuerdo con la NASA, primero realizará dos órbitas alrededor de la Tierra para verificar los sistemas de soporte vital y realizar maniobras de aproximación con la etapa superior del cohete, antes de encender su motor principal y emprender el viaje de cuatro días hacia la Luna.

La trayectoria que seguirá la misión describe una gigantesca figura de ocho, también conocida como “trayectoria de libre retorno” (free-return trajectory). Este diseño orbital utiliza la gravedad de la Luna como un resorte natural: si la nave sufriera una falla en sus sistemas de propulsión, la fuerza gravitacional la impulsaría de regreso a la Tierra sin necesidad de encender motores.

Según la NASA, Orion pasará aproximadamente a 6 mil 400 kilómetros por encima de la cara oculta de la Luna —la región que siempre mira en dirección opuesta a la Tierra— y, gracias a la gravedad lunar, será “lanzada” de vuelta a casa en una trayectoria que culminará con un amerizaje en el Océano Pacífico el próximo 10 de abril.

El trayecto hacia la Luna tomará 10 días

El periplo total durará alrededor de 10 días y pondrá a prueba los sistemas de la nave Orion en condiciones reales de espacio profundo. Los astronautas, que orbitarán la Tierra durante aproximadamente 24 horas antes de partir hacia la Luna, viajarán más lejos que cualquier ser humano en la historia: superarán el récord de distancia establecido por la misión Apolo 13 en 1970.

De acuerdo con información de la agencia espacial estadounidense, el recorrido total será de aproximadamente 685 mil kilómetros, y la reentrada a la atmósfera terrestre se realizará a una velocidad de unos 40 mil kilómetros por hora, la más rápida jamás intentada por una nave tripulada.

La tripulación está integrada por los astronautas de la NASA Reid Wiseman (comandante), Victor Glover (piloto) y Christina Koch (especialista de misión), junto con Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense. Hansen es el primer astronauta de su país en viajar a las cercanías de la Luna.

Koch, quien ya ostenta el récord de la misión espacial más larga realizada por una mujer (328 días continuos a bordo de la Estación Espacial Internacional en 2019), se convertirá en la primera mujer en llegar a la órbita lunar.

NASA busca establecer presencia humana sostenible en la Luna

Recordemos que la misión Artemis II representa la primera incursión tripulada del programa Artemis, cuyo objetivo es establecer una presencia humana sostenible en la Luna y preparar el terreno para futuras misiones a Marte. La misión anterior, Artemis I (2022), fue un vuelo no tripulado que orbitó la Luna y regresó a la Tierra.

Aunque la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) diseñó esta trayectoria para priorizar la seguridad de la tripulación, la misión no está exenta de desafíos. Poco después del lanzamiento, Orion experimentó una interrupción temporal en las comunicaciones durante un cambio planificado entre satélites, lo que provocó una pérdida parcial de contacto, informó el administrador de la NASA, Jared Isaacman, en una conferencia de prensa posterior al despegue. La agencia continúa investigando la causa de la anomalía mientras la misión avanza conforme a lo planeado.

Esta misión no incluye un alunizaje; su propósito es certificar que todos los sistemas funcionan correctamente en un entorno de espacio profundo con tripulación humana, allanando así el camino para Artemis III, que tiene previsto llevar astronautas a la superficie lunar en 2028.

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