Las campañas internas del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Estado (STASE) tuvieron un Vía Crucis; han caído en una pausa, en otras palabras.
A partir de este sábado 21 han quedado suspendidas en su totalidad. Tras una reunión de todos los candidatos de las planillas con la Comisión Electoral de esta organización, se acordó detener todo acto público dentro de las oficinas del Gobierno estatal.
La contingencia mundial de salubridad por el coronavirus, obligó a los aspirantes a secretario General a irse a su casa y a los integrantes a regresarse a sus puestos de trabajo. O al menos eso nos dijeron sobre los acompañantes de las planillas.
Exactamente a un mes de las elecciones, las campañas se suspendieron, tuvieron un Vía Crucis adelantado.
La emergencia por el COVID-19 ha cambiado las reglas en el mundo, y ahora ha puesto a temblar a varios aspirantes del STASE, quienes no podrán cerrar con todo sus aspiraciones de cara al 22 de abril, día de las votaciones. Los únicos espacios de campaña ahora serán los medios de comunicación y las redes sociales. Así que el que no hizo clic en dos meses con los trabajadores, no lo hará ahora.
Por cierto, en medio de esta contingencia, en las planillas ya se habla de la posibilidad de alianzas, para poder asegurar el triunfo. Se habla también de la posibilidad de ampliación del periodo del actual secretario, Gabriel Ballardo Valdez, por una condición extraordinaria. Así que pendientes.
Hace clic.
El gobernador Quirino Ordaz Coppel ha demostrado hacer muy bien clic con los cibernautas. Se le ha visto en muy activo los últimos días en las redes.
Ha pasado del aspecto conversacional de Twitter, a la interacción de Facebook, mediante las transmisiones en vivo. Ha utilizado la tecnología para acercar a la población las medidas que sigue el gobierno para enfrentar al COVID-19. El mandatario ha estado personalmente atendiendo las medidas que anuncia el Gobierno federal.
Agarran en trapo.
¡Bien¡ Bien por los inspectores de la dirección de Vialidad y Transporte que hacen una ardua labor realizando limpieza constante a cada uno de los camiones urbanos para combatir el coronavirus en los diferentes municipios.
Sin tapujos han tomado los trapos llenos de cloro y las bombas dispersoras y se han puesto a trabajar para reducir las posibilidades de contagio del COVID-19 entre los usuarios. Los chóferes han hecho lo mismo con los trapeadores.
El resto del trabajo dependerá de los operadores de los autobuses, quienes hagan respectar las medidas de no aglomeramiento de personas dentro de las unidades. Esto es, sacrificar sus ingresos por la salud de la población. ¡No hay de otra!
Déjanos tus comentarios o tu denuncia: contacto@reflectores.mx

































