Ciudad de México.- El exfiscal general de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, fue detenido por su presunta responsabilidad en los delitos de ejercicio ilegal del servicio público y coalición, en el marco de las investigaciones relacionadas con el hallazgo de un narcolaboratorio en la Sierra del Pinal y la muerte de cuatro personas, entre ellas dos agentes estadounidenses identificados posteriormente como integrantes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
La detención ocurre después de que la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, señalara que existían carpetas de investigación contra el exfuncionario tanto en la Fiscalía General del Estado (FGE) como en la Fiscalía General de la República (FGR).
En declaraciones previas, la mandataria estatal calificó como algo que “no se puede perdonar” la actuación del entonces fiscal y afirmó que este habría actuado “por la libre”, en referencia a las irregularidades detectadas en el manejo de la información sobre el caso.
El pasado 2 de junio, Jáuregui Moreno compareció ante la Fiscalía General de la República en calidad de testigo, como parte de las indagatorias sobre el laboratorio clandestino localizado en el municipio de Morelos, en la zona serrana de Chihuahua.
En aquella fecha, la FGR informó que la entrevista ministerial al exfiscal había aportado información relevante para esclarecer los hechos registrados en la Sierra del Pinal.
Durante un mensaje dirigido a medios de comunicación, el entonces vocero de la institución, Ulises Lara López, explicó que las investigaciones también contemplaban la recepción de informes sobre presuntas actividades de agentes extranjeros y el análisis de posibles vínculos entre los indicios encontrados en el lugar y otros objetos asegurados en la zona.
La Fiscalía federal también señaló que trabajaba para establecer la identidad de los propietarios, poseedores o usufructuarios del inmueble donde fue localizada la instalación clandestina, así como identificar a posibles empresas proveedoras.
César Jáuregui renunció a la titularidad de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua el pasado 27 de abril, luego de que se hicieran públicas inconsistencias en la información que las autoridades estatales difundieron inicialmente sobre el operativo y los hechos relacionados con el laboratorio clandestino.
En ese momento, el propio funcionario reconoció fallas y omisiones en los mecanismos de control y comunicación interna de la dependencia que encabezaba.
El caso adquirió relevancia nacional e internacional después de que se confirmara la muerte de cuatro personas durante los hechos relacionados con el operativo: dos integrantes de corporaciones de seguridad mexicanas y dos personas vinculadas al personal de la Embajada de Estados Unidos en México.
Posteriormente, se dio a conocer que los dos estadounidenses fallecidos eran agentes de la CIA, situación que abrió cuestionamientos sobre la presunta participación de personal de inteligencia extranjero en operaciones realizadas en territorio mexicano.

































