La madrugada del sábado 9 de mayo, el vuelo CM 836 de Copa Airlines despegó desde la capital panameña con destino al Aeropuerto Internacional de Rosario, Argentina. Lo que debía ser un viaje de rutina de aproximadamente seis horas se convirtió en un escándalo a bordo a pocos minutos del aterrizaje, cuando algunos pasajeros advirtieron una escena íntima en los asientos de la fila F.
Según publicaron medios locales, un hombre identificado como Mauricio C. (Mauricio David Contreras), de 55 años, y una mujer de 60 años identificada con las iniciales A. M. F., fueron encontrados en actitud sexual y con sus prendas bajas dentro de la aeronave, generando indignación y múltiples quejas, especialmente de una mujer que viajaba con su nieta. No se trataría de una pareja formal. La jefa de cabina reportó la situación al supervisor del vuelo, quien decidió activar el protocolo de seguridad para pasajeros disruptivos y solicitar la intervención del Ministerio Público de la Acusación (MPA) de Santa Fe.
Al aterrizar en el aeropuerto de Fisherton, los pasajeros fueron demorados en el descenso por casi una hora. Según testimonios recogidos por periodistas locales que viajaban en el mismo vuelo, personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) subió a la aeronave para conducir a la pareja a la Comisaría 12ª de Rosario, ubicada en el barrio de Ludueña.
Las autoridades iniciaron una acción penal por exhibicionismo y Mauricio C., quien se desempeña como arquitecto, deberá presentarse ante la Justicia para definir su situación procesal.
Los actos sexuales a bordo de una aeronave no están detallados en el Código Aeronáutico de la Administración Nacional de Aviación Civil, por lo que el accionar de la tripulación se basó en la facultad del comandante de mantener la seguridad, la disciplina y el orden a bordo del vuelo.
Además de las sanciones penales que determine la justicia santafesina, la compañía aérea podría vetar a los implicados para futuros viajes en sus rutas. Este escándalo no tiene precedentes en la provincia de Santa Fe, y en 2023 se registró un caso similar en un vuelo de EasyJet cuando una pareja británica quiso unirse al “high mile club” (grupo de personas que tienen relaciones sexuales en un avión).

































