La cifra de muertos por coronavirus ha llegado a un millón 9 decesos en el mundo, dijo la Agencia France Press (AFP).
Cuando la pandemia estaba en su apogeo, en marzo pasado, el presidente de Estados Unidos hablaba de un máximo de 200 mil muertos; en México, de 2 mil; en África se registraban apenas los primeros casos —el primero se anunció el 28 de febrero en Nigeria—. Se pensaba que para agosto la situación estaría más controlada, pero no fue así.
La Universidad de Johns Hopkins dice que estamos a unos pocos miles de llegar al millón. Estados Unidos, el país más afectado en cifras totales, rebasa los 7 millones de casos y los 204 mil decesos; India llegó a seis millones, con más de 90 mil muertes; Brasil se acerca a los 5 millones, con más de 141 mil defunciones. México, que ocupa el séptimo lugar en contagios, con 730 mil 317, en fallecimientos va en cuarto, con 76 mil 430.
Los meses que han transcurrido desde que China anunció, en enero, la existencia de un nuevo coronavirus, y desde que el 11 de marzo la Organización Mundial de la Salud (OMS) decretara la pandemia por el virus SARS- CoV-2, han revelado estrategias deficientes de los liderazgos en países como Estados Unidos, Brasil, México, Nicaragua, y eso se refleja en los números.
También han sido testigos del “apagón” mundial: se cerraron vuelos en Europa, igual que las fronteras. Estados Unidos hizo lo propio, en coordinación con Canadá y México. En Latinoamérica ocurrió algo parecido, excepto en Brasil.
No hubo carnaval de Venecia, y el de Río de Janeiro apenas la libró. La pandemia fue un golpe durísimo al turismo en Semana Santa. Se suspendieron los actos religiosos masivos. Las elecciones presidenciales del 3 de noviembre en Estados Unidos se verán enmarcadas por el Covid-19, que llevará a miles a votar por correo, en una situación inédita que el presidente Donald Trump no ha dudado en aprovechar para denunciar, sin pruebas, fraude por adelantado.
Un millón de decesos después de que el 11 de enero China anunciara el primero por Covid-19, el panorama es complicado. Aunque diversos estados en EU han reabierto poco a poco, millones de escolares aún no pueden regresar a clases presenciales. Tampoco en México, donde sólo Campeche llegó al semáforo verde.
En este contexto, Europa, que comenzó la desescalada en mayo, enfrenta con terror un rebrote que golpea con particular fuerza a España, Francia y Reino Unido. En el primer país ya se decretaron nuevos confinamientos selectivos en la capital.
(Con información de El Universal)

































