La Fuerza Aérea de Estados Unidos movilizó bombarderos furtivos B-2 Spirit desde la Base Aérea Whiteman, en Missouri, en una señal de preparación militar mientras el Presidente Donald Trump evalúa unirse a la ofensiva aérea de Israel contra instalaciones nucleares iraníes.
Varios bombarderos B-2 despegaron de una base en el centro de Estados Unidos durante la noche y posteriormente fueron rastreados volando frente a la costa de California, junto con aviones de reabastecimiento en vuelo, según informaron The New York Times y sitios web especializados en seguimiento de aeronaves.
El B-2 es capaz de transportar las cargas útiles más pesadas de Estados Unidos, incluyendo la bomba antibúnkeres GBU-57, una ojiva de 13.607 kg capaz de penetrar 61 metros bajo tierra antes de explotar.
Esa bomba, que se desconoce si Israel posee, es la única arma capaz de destruir instalaciones nucleares iraníes que se encuentran enterradas a gran profundidad.

































