La escalada militar en Medio Oriente dio un nuevo paso este domingo. Estados Unidos informó que ha desviado 61 embarcaciones comerciales e inmovilizado otras cuatro en el estrecho de Ormuz como parte del operativo naval destinado a hacer cumplir el bloqueo impuesto sobre los puertos iraníes.
La medida fue anunciada por el Comando Central estadounidense (CENTCOM) en medio de la creciente tensión con Teherán y tras varios incidentes militares registrados en la región durante las últimas semanas, incluidos ataques a petroleros iraníes por parte de aviones de combate. En un comunicado difundido en redes sociales, el CENTCOM aseguró que las acciones fueron ejecutadas para garantizar el cumplimiento de las restricciones marítimas aplicadas contra Irán. El mando militar indicó que más de 20 buques de guerra participan actualmente en esta operación, que incluye tareas de vigilancia, interceptación y control del tránsito marítimo hacia puertos iraníes.
Este estrecho es uno de los corredores energéticos más sensibles del mundo, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo global. Washington había anunciado el inicio de este bloqueo hace casi un mes, y según el CENTCOM, las restricciones se aplican de manera imparcial a embarcaciones de cualquier país que entren o salgan de instalaciones portuarias controladas por Irán. La medida se produjo después de la escalada militar registrada entre ambos países y a pesar del alto el fuego que comenzó el pasado 8 de abril, el cual Teherán acusa a Washington de haber violado reiteradamente.
Las operaciones navales estadounidenses se intensificaron especialmente durante la última semana. El viernes, fuerzas norteamericanas atacaron dos petroleros iraníes cuando intentaban aproximarse a un puerto del golfo de Omán. Según la versión militar, un avión de la Marina desplegado desde el portaaviones USS George H.W. Bush disparó municiones de precisión contra las chimeneas de ambas embarcaciones para impedir su ingreso a aguas portuarias iraníes. Estados Unidos aseguró que los buques quedaron fuera de servicio y abandonaron su trayectoria hacia territorio iraní. Días antes, otro petrolero iraní había sido inutilizado en el mismo corredor marítimo.
El CENTCOM sostuvo que las embarcaciones afectadas violaban las disposiciones del bloqueo naval actualmente vigente. El comandante del CENTCOM, almirante Brad Cooper, declaró en una comunicación oficial que el compromiso de las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio sigue siendo la plena aplicación del bloqueo. Hasta el viernes, datos oficiales estadounidenses señalaban que 73 petroleros permanecían bloqueados y sin posibilidad de transportar crudo iraní, valorados en más de 13.000 millones de dólares.
Este recrudecimiento del bloqueo estadounidense está directamente relacionado con la crisis en el suministro energético global que ha abierto una ventana de oportunidad para México. El cierre del estrecho de Ormuz por la guerra en Medio Oriente ha reconfigurado el mercado energético mundial, permitiendo que Pemex recuperara un cliente clave en Europa después de diez años con una venta de más de un millón de barriles de crudo (del tipo Olmeca y Maya) a la comercializadora Vitol Group.
En paralelo a la presión militar, las potencias occidentales continúan con sus intentos diplomáticos para desactivar la crisis. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró el viernes que espera una respuesta iraní sobre unas negociaciones serias para llegar a un acuerdo de paz. Teherán ha respondido que su «contención se ha terminado» y ha emitido amenazas de represalias en caso de que sus buques sigan siendo objetivo, lo que mantiene a la región atrapada entre un frágil proceso de paz y la amenaza de una guerra naval a gran escala.

































