Los funcionarios prepotentes del Gobierno del Estado

    Fueron varios los periodistas de Sinaloa que el fin de semana, bajo distintos enfoques, se refirieron a la ineficacia de algunos funcionarios del gobierno estatal y el problema es que en el conjunto los equipos de gobierno no están teniendo un rendimiento aceptable, cosa que reitero, no es un problema particular de tal o cual funcionario, sino que el gobierno no está funcionando como un equipo de trabajo de un sistema burocrático, porque los engranajes no están girando al ritmo y velocidad acorde con las estructuras del organigrama y la planeación del gobierno, precisamente porque el gobernador no ha podido organizar los equipos en cada nivel y permitir que cada mando juegue su rol.

    Cuando eso ocurra, le será posible al gobernador Rubén Rocha contar con un equipo de trabajo armónico desde las secretarías hasta el más modesto trabajador. Quien conozca a la burocracia del gobierno estatal sabrá que existen múltiples equipos de profesionales del servicio público, pero todo requieren que los mandos que actúen con liderazgo para horizontalizar las decisiones involucrando a todos, pero eso requiere que el gobernador ajuste su esquema de mando y ver dónde se atoran las cadenas de transmisión en los diversos niveles del gobierno y por qué.

    El gobernador debe conocer todo lo que se hace en el gobierno, pero no puede andar abordando cada problema que surja, que para eso existen los mandos intermedios y aquí viene el problema del error de haber desarticulado un equipo de investigación (la dirección de gobierno), que por cierto ahora están recontratando a algunos, porque ese equipo era el que prendía los focos verdes, amarillos y rojos en el andamiaje del gobierno y todos los días rendía al gobernador un informe de comportamiento y desempeño de sus funcionarios, incluso hasta los detalles de tener en su escritorio todos los problemas que llegan todos los días al gobierno y cómo se comportan los funcionarios.

    El gobernador no puede andar enredándose en cada problema de cada funcionario desleal, inepto o corrupto, sino que eso compete a los mandos respectivos en cada nivel y en cada área, pero no al gobernador, que se está desgastando innecesariamente en su desempeño, y de paso esos mandos intermedios se les hará muy fácil cruzarse de brazos y dejar al gobernador hacer de todo en todo.

    Y esto se parece mucho a lo que hace el presidente López Obrador con sus equipos y que debiera corresponder a una planeación estratégica donde el gobierno en su conjunto tiene metas en sus resultados, que tienen que armonizarse a los programas y presupuestos.

    Alguien ayer me dijo “pero es que no tienen presupuesto como tenían los otros” y le dije “quizá no tengan como los de antes, pero tienen presupuesto y de acuerdo a él deben ser sus metas”, y así es, efectivamente. Hay problemas de gasto, pero muchas cosas se pueden hacer con el gasto que hay.

    El presupuesto si es suficiente ayuda mejor al funcionamiento del gobierno, y si no lo es, obviamente lo reduce, pero este no es el problema de un gobierno atorado, donde la mayoría de sus funcionarios se reducen, se achican y si el gobernador se mete en todo y a todos les resta autoridad, pues eso seguramente provoca que se frenen.

    Un gobierno democrático no solo lo es por su desempeño en la sociedad, lo es también por su funcionamiento interno. Eso creo.

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