Madres buscadoras marchan el 10 de mayo; exigen justicia ante crisis de desaparecidos

Miles de mujeres en todo el país transformaron el Día de las Madres en una jornada de protesta y exigencia de resultados.

Lo que para muchas mujeres en México es un día de celebración, para las madres buscadoras se ha convertido en una jornada de lucha y exigencia de justicia. Este 10 de mayo, miles de mujeres y familiares de personas desaparecidas marcharon en diferentes puntos del país en el marco de la XIV Marcha de la Dignidad Nacional, una movilización que desde hace 14 años ha transformado la conmemoración tradicional en una protesta masiva.

La principal concentración ocurrió en la Ciudad de México, donde diversas colectivos provenientes de al menos diez estados de la república se dieron cita. La marcha partió a las 10:00 horas desde el Monumento a la Madre, en la alcaldía Cuauhtémoc, y avanzó sobre Paseo de la Reforma con destino al Ángel de la Independencia. Durante el recorrido, los contingentes portaron pancartas, mantas, figuras de cartón y fotografías con los rostros de sus seres queridos, bajo consignas como «¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!» y «Este mayo no es de fiesta, es de lucha y de protesta».

La Marcha de la Dignidad Nacional nació en 2011, en medio del incremento de desapariciones registrado durante la llamada guerra contra el narcotráfico. Las primeras manifestaciones fueron impulsadas por madres de jóvenes desaparecidos en Ciudad Juárez, Chihuahua, quienes decidieron salir a las calles el 10 de mayo para denunciar la falta de respuestas y resultados por parte de las autoridades.

Ante la magnitud de la crisis, las exigencias se mantienen vigentes. Las familias pidieron a la presidenta Claudia Sheinbaum que acepte la cooperación y el apoyo internacional para frenar las desapariciones, un llamado que se ha intensificado ante las recientes recomendaciones del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. En una carta pública difundida el 9 de mayo, medio centenar de colectivos señalaron: «Le recordamos a la señora presidenta que en una mañanera usted pidió que se le dijera presidenta, haciendo alusión a que lo que no se nombra no existe. Hoy, usted se niega a nombrar y reconocer la cifra de personas desaparecidas en el país».

En paralelo, las manifestaciones también denunciaron la violencia que enfrentan las propias buscadoras. El colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos lamentó el asesinato de Patricia Acosta Rangel y su hija Katia Citlalli Jáuregui Acosta, madre e hija integrantes del colectivo, ocurrido la víspera del 10 de mayo en la ciudad de Salamanca, Guanajuato. Durante la jornada de protesta, las y los manifestantes exigieron justicia por su asesinato y por el de todas las buscadoras que han perdido la vida en el cumplimiento de su labor.

Este año, la movilización incorporó una narrativa futbolística bajo el lema «Las madres buscadoras también están goleando», con referencias simbólicas a un «partido» contra la impunidad y el olvido. Los familiares sudaron camisetas de la selección mexicana personalizadas con los rostros de sus desaparecidos, mientras algunos portaban pancartas con mensajes como: «Le meteremos todos los goles posibles a la impunidad. Seguiremos jugando hasta el regreso a casa».

La conmemoración tuvo eco en el ámbito internacional. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, reconoció a las madres buscadoras y a las familias que anhelan obtener verdad y justicia, al afirmar que «las desapariciones siguen siendo uno de los desafíos más graves y dolorosos en materia de derechos humanos en México» y que los colectivos «desempeñan una labor esencial de búsqueda, memoria y exigencia de rendición de cuentas».

De acuerdo con la Comisión Nacional de Búsqueda, en México hay 133,864 personas desaparecidas y no localizadas. Ante la crisis, las familias reiteraron su compromiso de no claudicar. «Vivimos de esperanza sabiendo que solo buscando los vamos a encontrar. A las madres de este país les pido que no se rindan y no abandonen la lucha, que es lo único que nos ayudará a reencontrarnos con nuestros hijos nuevamente», expresó Ceci Flores, líder del colectivo Madres Buscadoras de Sonora.

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