México y EU abren planta en Chiapas contra gusano barrenador

La planta producirá 100 millones de moscas estériles por semana para erradicar la plaga que afecta al ganado y reabrir el comercio fronterizo

México y Estados Unidos fortalecen su cooperación binacional con la inauguración de una planta de producción de moscas estériles en Metapa de Domínguez, Chiapas, para combatir el gusano barrenador del ganado (GBG), una plaga que reapareció en el país a finales de 2024 y que provocó la suspensión temporal de las importaciones de ganado mexicano por parte del vecino país del norte.

La planta, que comenzará a operar a finales de junio de 2026, tendrá capacidad para producir hasta 100 millones de moscas estériles por semana, con el objetivo de fortalecer la campaña de erradicación y acelerar la normalización del comercio ganadero. La técnica consiste en criar y esterilizar moscas macho mediante radiación para liberarlas en las zonas afectadas; al aparearse con hembras fértiles, no producen descendencia, lo que reduce de forma progresiva las poblaciones de la plaga.

Inversión binacional de 51 millones de dólares

El proyecto representa una inversión conjunta de 51 millones de dólares: México aporta 30 millones y Estados Unidos 21 millones. La planta, que ocupa más de 2 mil metros cuadrados en un área biosegura, fue rehabilitada a partir de la antigua Planta de Cría y Esterilización de Mosca del Mediterráneo.

La presidenta Claudia Sheinbaum presentó el proyecto como un ejemplo de la cooperación bilateral en un momento de desacuerdos en otros temas de la relación. «Esta es una prueba, por ejemplo, de la gran colaboración que hay», afirmó la mandataria en su conferencia de prensa.

El gusano barrenador: una plaga que afecta al sector ganadero

El gusano barrenador es la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, que se alimenta de tejido vivo de animales de sangre caliente, principalmente ganado. La plaga había sido erradicada de México en 1991, tras décadas de trabajo coordinado entre ambos países. Sin embargo, el cruce ilegal de bovino desde Centroamérica, la «relajación» de las medidas durante la pandemia y el cambio climático propiciaron su reaparición.

Desde entonces, la plaga ha afectado la producción pecuaria, con pérdidas estimadas en 642 millones de dólares por la imposibilidad de exportar 700 mil 880 cabezas de bovino en pie a Estados Unidos. La inauguración de la planta representa un paso clave para proteger la ganadería mexicana, reactivar las exportaciones y evitar la reintroducción de la plaga a Estados Unidos y Centroamérica.

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