Nace depresión que se convertirá rápido en un HURACÁN mayor en el Pacífico mexicano

El sistema presentaba vientos máximos sostenidos de 55 kilómetros por hora, con rachas superiores, y avanzaba hacia el noroeste a una velocidad de 17 kilómetros por hora

Ciudad de México.- Una nueva amenaza comenzó a desarrollarse en el océano Pacífico, luego de que el Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) confirmó la formación de la depresión tropical Veintiuno-E, un sistema que podría fortalecerse rápidamente hasta convertirse en un huracán mayor para el próximo viernes.

De acuerdo con el reporte emitido a las 9:00 horas, tiempo del centro de México, el fenómeno se encontraba en las coordenadas 9.8 grados de latitud norte y 96.5 grados de longitud oeste, aproximadamente a 870 kilómetros al sur-sureste de Acapulco, Guerrero, y a mil 320 kilómetros al sureste de Manzanillo, Colima.

En ese momento, el sistema presentaba vientos máximos sostenidos de 55 kilómetros por hora, con rachas superiores, y avanzaba hacia el noroeste a una velocidad de 17 kilómetros por hora. La trayectoria apunta hacia las costas de Jalisco, pero podría cambiar.

El pronóstico del organismo estadounidense advierte sobre un proceso de rápida intensificación durante los próximos tres días, por lo que se espera que el ciclón alcance la categoría de huracán para la noche del miércoles y evolucione a huracán mayor el viernes.

Según las proyecciones, el sistema mantendrá inicialmente una trayectoria entre el oeste-noroeste y el noroeste hasta la noche del miércoles. Para el jueves se prevé que gire hacia el nor-noroeste y disminuya su velocidad de desplazamiento.

Aunque hasta el momento no se han emitido vigilancias ni avisos costeros, el Centro Nacional de Huracanes pidió a la población y a los sectores interesados del suroeste y centro-oeste de México mantenerse atentos a la evolución de la depresión tropical.

Uno de los principales riesgos previstos es el incremento del oleaje, debido a que las marejadas generadas por el sistema podrían comenzar a afectar algunas zonas de la costa del sur de México hacia finales de esta semana.

Estas condiciones podrían provocar corrientes marinas peligrosas, capaces de poner en riesgo la vida de bañistas, pescadores y personas que realizan actividades en el mar.

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