Navolato, Sinaloa- Con un llamado urgente a la participación ciudadana, el presidente municipal de Navolato, Jorge Rosario Bojórquez Berrelleza, encabezó en la comunidad de Iraguato de la sindicatura de Sataya, el banderazo de inicio de la Segunda Jornada Nacional de la Lucha contra el Dengue 2025.
El evento tuvo lugar bajo la techumbre de la casa ejidal de Iraguato, con la presencia de la presidenta del Sistema DIF Navolato, Mariela Berumen de Bernal; el Coordinador Municipal de Salud, Jorge Andrés Quevedo Barreras; síndico, regidores, directores de área y representantes comunitarios.
Durante su mensaje, el alcalde subrayó que esta jornada debe convertirse en un esfuerzo constante.
“Que no sea la segunda vez, sino hacerlo más seguido para hacer conciencia con la gente que tiene que empezar a descacharrizar”, enfatizó.
Llamó a la comunidad a retirar de sus hogares y patios todos los objetos que puedan acumular agua —llantas, baldes, cubetas, botellas— para que el gobierno municipal pueda disponerlos correctamente.
“Si no hay salud, no hay nada. El gobierno va a poner su grano de arena, pero también ocupamos que todos los ciudadanos pongan su colaboración”, recalcó.
Por su parte, el Coordinador Municipal de Salud, Dr. Jorge Andrés Quevedo Barreras, explicó que el mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, el Zika y el chikungunya, se reproduce en agua estancada, ya sea limpia o sucia, y no distingue entre zonas urbanas o rurales. Destacó que la prevención no se limita a hospitales.
El dengue se combate en el hogar, en la calle y en la comunidad porque la prevención empieza en casa”.
Quevedo Barreras recordó medidas básicas para frenar la propagación del vector: eliminar recipientes con agua, tapar bien los depósitos, cambiar frecuentemente el agua de floreros y bebederos de animales, y mantener limpios patios y terrenos.
Además, alertó sobre la importancia de acudir a un centro de salud ante síntomas como fiebre, dolor articular, náuseas o sangrados.
El alcalde subrayó que la lucha contra el dengue no termina con la recolección de cacharros, sino que debe asumirse como una tarea permanente en los hogares, escuelas, comercios y espacios públicos.

































