Ciudad de México.- Tras la entrega voluntaria en Estados Unidos de los exsecretarios de Seguridad Pública y de Finanzas de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Alfonso Díaz Vega, quienes son señalados por el Departamento de Justicia estadounidense por presuntos vínculos con el narco, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo descartó cualquier preocupación por las posibles declaraciones que ambos pudieran rendir ante las autoridades judiciales de Nueva York.
Durante una conferencia, la Mandataria federal afirmó que la decisión de entregarse fue tomada únicamente por los exfuncionarios y aseguró que no representa riesgo alguno para su gobierno ni para el movimiento de la llamada Cuarta Transformación.
“Fue una decisión de ellos entregarse, y no hay ningún riesgo”, expresó Sheinbaum al ser cuestionada sobre el impacto político o legal que pudieran generar las acusaciones y testimonios en territorio estadounidense.
Asimismo, la titular del Ejecutivo rechazó que exista la posibilidad de que Morena sea catalogado como una “organización terrorista” por parte del gobierno de Estados Unidos debido a supuestos nexos de algunos de sus militantes con grupos del narcotráfico.
La Presidenta reiteró que no percibe ningún escenario de riesgo en la relación bilateral por este tema y sostuvo que su administración continuará defendiendo la soberanía nacional frente a cualquier presión extranjera.

































