Miami, Estados Unidos.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asentó ante una docena de presidentes de naciones latinoamericanas que no tiene intención de aprender español, porque no tiene tiempo.
«No voy a aprender su maldito idioma», afirmó entre risas.
Las declaraciones fueron realizadas durante una cumbre celebrada en un club de golf en Florida, donde el mandatario estadounidense se reunió con una docena de líderes de América Latina, en su mayoría de gobiernos de derecha.
Durante su intervención, Trump señaló que prefiere apoyarse en intérpretes para comunicarse con otros jefes de Estado.
“No voy a aprender su maldito idioma. No tengo tiempo”, comentó entre risas ante los asistentes, al tiempo que reconoció que su secretario de Estado, Marco Rubio, de origen cubano, tiene una ventaja al hablar español.
El mandatario también relató una anécdota sobre una conversación con un líder extranjero —cuya identidad no reveló— en la que, según dijo, una intérprete cometió un error en la traducción, situación que aseguró haber detectado pese a no comprender el idioma.
Trump añadió que, incluso en negociaciones con líderes mundiales como Xi Jinping, de China, o Vladimir Putin, de Rusia, contar con una traducción adecuada es clave para evitar malentendidos durante las conversaciones diplomáticas.
A la cumbre asistieron diversos mandatarios y figuras políticas de la región, entre ellos el presidente de Argentina, Javier Milei; el presidente de El Salvador, Nayib Bukele; así como líderes de Costa Rica, Ecuador, Paraguay, Panamá, República Dominicana, Guyana, Honduras, Bolivia y Trinidad y Tobago. También estuvo presente el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, quien asumirá el cargo la próxima semana.
De acuerdo con la información difundida, a la reunión no fueron invitados los mandatarios de países como México, Brasil y Colombia.

































