Ciudad de México.- Los partidos del Trabajo y Verde en la Cámara de Diputados frenaron la reforma electoral, que envió la presidenta de México, Claudia Sheinbaum al Congreso de la Unión, al considerar que representaba un riesgo democrático.
Si bien, reiteraron que se encuentran al “100 por ciento” con Sheinbaum Pardo y al “200 por ciento” con el pueblo de México, dejaron en claro que rechazaban esta iniciativa al no coincidir en temas como son: disminución de prerrogativas a partidos políticos, la eliminación de listas de plurinominales en San Lázaro y la reducción de senadores.
Fueron 259 votos a favor y, 234 en contra y una abstención, del diputado del PVEM, Raúl Bolaños Cacho, con lo que no se obtuvo mayoría calificada, mientras que del Morena votaron en contra los legisladores Gisela Arellano Avila, Alejandra Chedraui Peralta y Santa Montemayor Castillo.
Los denominados “aliados de la 4T se unieron al PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, partidos de oposición que desde hace semanas señalaron que no apoyarían un documento que fue elaborado “únicamente por el Poder Ejecutivo” y sin escuchar a todos los afectados.
Al hacer uso de la tribuna, el coordinador del Partido del Trabajo (PT), Reginaldo Sandoval Flores, anunció que su bancada se apartará del dictamen al considerar que la propuesta no fortalece la democracia.
Destacó que su partido históricamente ha estado en contra de la instauración de un partido hegemónico en el país, y es que, en las reformas electorales, particularmente las de 1977 y 1996, se construyeron mediante acuerdos entre todas las fuerzas políticas, con el gobierno como árbitro.
En materia de financiamiento a los partidos, Sandoval Flores planteó una reducción mayor al financiamiento, pero con un esquema más equitativo; “nosotros no queremos solo el 25, queremos el 50, pero que el otro 50 se distribuya en partes iguales y el otro 50 proporcionalmente”.
“No nos asusta absolutamente nada, porque nosotros estamos libres de conciencia y convencidos de que estamos a favor de la gente, a favor del pueblo de México”, manifestó.
En tanto, el líder de la bancada del Verde Ecologista, Carlos Puente Salas, dijo que tampoco apoyarían la propuesta presidencial, ya que argumentó que, para traducir las propuestas en leyes, es necesario crear acuerdos y construir mayorías.
“El Grupo Parlamentario del Partido Verde no acompañará este dictamen en está a discusión y el voto será en contra (…) Claro que como todo en la vida puede haber diferencias, pero en nuestro partido entendemos que éstas se dirimen y se sigue adelante; hoy lo más importante es que creímos y creemos en la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo como la mejor persona con el mejor proyecto para conducir los destinos de nuestro país. Vamos a seguir apoyando a nuestra presidenta Claudia Sheinbaum hasta el final porque estamos convencidos de que es el camino correcto para México”, indicó.
A sabiendas de que el resultado sería negativo, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, defendió en tribuna la propuesta de reforma electoral presidencial, puntualizó que, por convicción, responsabilidad institucional y por lealtad a México, ya que lo que está en juego es el perfeccionamiento del Sistema Electoral Mexicano y la relación entre el poder público y la voluntad ciudadana.
“Sabemos que el resultado final de la votación puede no coincidir con nuestras aspiraciones, pero también sabemos algo fundamental, la titular del ejecutivo cumple su palabra con el pueblo, cumple su palabra con la historia, y en la vida pública”, dijo.
Mientras que, el coordinador del PAN, Elías Lixa aseguró que la democracia mexicana enfrenta riesgos, y es que no atendieron la mínima propuesta que pedían: combatir la injerencia del crimen organizado en procesos electorales.
Por ello, llamó al gobierno federal a romper cualquier vínculo con la narcopolítica; “presidenta, rompa el pacto, punto final a la narcopolítica, punto final al dinero sucio en las campañas”.
Con información de El Heraldo

































