Bogotá, Colombia.— Al menos 224 personas han muerto y cientos más resultaron heridas tras el poderoso terremoto de magnitud 7.4 que sacudió este lunes distintas regiones de Colombia, provocando el colapso de edificios, viviendas e infraestructura, mientras los equipos de emergencia continúan con la búsqueda de personas atrapadas entre los escombros.
El movimiento telúrico ocurrió a las 7:34 de la mañana del lunes 10 de agosto, con epicentro en las inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y fue percibido con fuerza en numerosas ciudades del occidente y centro del país. Entre las zonas más afectadas se encuentran Cali, Pereira, Manizales y Quibdó.
Los balances han aumentado conforme avanzan las labores de rescate. La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales había reportado inicialmente 181 fallecidos y mil 310 heridos, pero horas después autoridades elevaron el número de víctimas mortales a 224.
Cabe mencionar que la cifra podría continuar aumentando debido a que los rescatistas todavía trabajan en estructuras colapsadas y existen miles de personas reportadas como desaparecidas.
Pereira y Cali concentran buena parte de la tragedia. En Pereira se han reportado decenas de fallecidos y personas atrapadas, mientras que en Cali numerosos edificios y viviendas resultaron destruidos o severamente dañados. En total, alrededor de mil 600 construcciones habrían resultado afectadas o colapsadas en las zonas golpeadas por el sismo.
La emergencia mantiene desplegados a militares, policías, bomberos, cuerpos de rescate y voluntarios, quienes trabajan con maquinaria, perros especializados y drones para localizar a sobrevivientes. Las autoridades han advertido que cada hora es crucial, debido a que todavía existen personas que podrían encontrarse con vida bajo los escombros.
El terremoto también ocasionó afectaciones en carreteras, hospitales, aeropuertos y redes de servicios básicos, además de cortes de electricidad y problemas de comunicación en algunas zonas. El movimiento fue percibido incluso fuera de Colombia, particularmente en sectores de Ecuador y Panamá.
Ante la magnitud de la tragedia, el Gobierno colombiano declaró la emergencia nacional y mantiene activo un puesto de mando para coordinar las labores de rescate y atención a los damnificados.

































