Culiacán, Sinaloa.- El kilo de tomate ha alcanzado precios desde $35 hasta 90 pesos a nivel nacional, golpeando el bolsillo de los consumidores y reduciendo hasta en un 60% las ventas de los comerciantes locales.
La crisis, que ya es calificada por productores como la peor en una década, tiene su origen en una tormenta perfecta de factores que incluyen desde el cambio climático hasta los aranceles impuestos por Estados Unidos.
Sinaloa es el principal productor del tomate en México, conocido al centro del país como «jitomate», el 62% del volumen nacional es tomate sinaloense. Sin embargo, la incertidumbre generada por las amenazas arancelarias desincentivó la siembra desde 2025, lo que provocó una caída en la superficie sembrada de hasta un 30% en el ciclo más reciente.
A esta reducción se sumaron condiciones climáticas adversas: la sequía extrema afectó los valles agrícolas de Culiacán y Navolato, y la falta de un invierno definido favoreció la propagación de plagas y enfermedades que mermaron los rendimientos por hectárea.
Dependencia de Estados Unidos afecta al sector tomatero
Una de las paradojas de la crisis es que México se consolidó como el mayor exportador de tomate del mundo en 2026. Cerca del 90% de las exportaciones mexicanas tienen como destino Estados Unidos, y los compradores estadounidenses están dispuestos a pagar precios más altos ante la caída de su propia producción en estados como Florida. Este efecto de «escasez relativa» reduce el volumen disponible para el mercado local, presionando los precios al alza.
Roberto Bazúa, presidente de la Asociación de Agricultores de Culiacán, explicó que el precio del tomate saladette de primera calidad en los empaques sinaloenses ronda los 35 pesos por kilo.
No obstante, el consumidor final en ciudades como la capital del país puede llegar a pagar hasta 90 pesos por el tomate bola, una disparidad atribuible al intermediarismo, al incremento en los costos de los fletes y a problemas de inseguridad que encarecen la cadena logística.
Pronóstico y llamado a la acción
El grupo de productores Sistema Producto Tomate advirtió que el precio elevado del jitomate se extenderá al menos hasta el próximo verano, debido a que Sinaloa ya concluyó su ciclo productivo con volúmenes por debajo de lo estimado. Los productores recomiendan a los consumidores planificar sus compras, sustituir el tomate bola por otras variedades menos costosas como el saladette, y denunciar especulación ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
Para los empresarios del sector restaurantero, la crisis representa un golpe directo a sus costos operativos, lo que podría traducirse en ajustes de menú o reducción de porciones en los próximos meses.

































