Que el Papa se limite a la moral: Estados Unidos advierte a la Iglesia Católica

El vicepresidente de EE.UU. respaldó a Trump y pidió al papa que no se meta en política. La respuesta del pontífice fue contundente.

La Casa Blanca y el Vaticano protagonizaron un nuevo y álgido capítulo en su tensa relación. El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, salió este lunes en defensa del presidente Donald Trump y lanzó una directa advertencia al papa León XIV, pidiéndole que limite su papel a asuntos espirituales y no interfiera en la política del país norteamericano.

En una entrevista con el programa «Special Report» de Fox News, el funcionario estadounidense fue contundente: “En algunos casos lo mejor sería que el Vaticano se limite a cuestiones de moralidad, que se ciña a lo que está ocurriendo en la Iglesia Católica y deje que el presidente dicte la política pública estadounidense”.

Estas declaraciones representan un respaldo explícito a la postura del presidente Trump, quien ha arremetido ferozmente contra el sumo pontífice en los últimos días. El detonante fue la oposición de León XIV a las operaciones militares de Estados Unidos e Israel en Medio Oriente, particularmente la amenaza de Trump de destruir la «civilización iraní».

El pasado domingo, Trump calificó al papa en su red Truth Social como “débil frente al crimen y terrible en política exterior”. Más tarde, ante los periodistas, añadió: “Él estaba muy en contra de lo que estoy haciendo con respecto a Irán, y no se puede permitir un Irán nuclear”.

La respuesta del papa

Lejos de amedrentarse, León XIV —el primer papa nacido en Estados Unidos— respondió con una firmeza inusual durante un vuelo con destino a Argelia, al inicio de una gira de 11 días por África. Sus palabras resonaron como un mensaje directo a la administración Trump: “No le tengo miedo a la Administración Trump, ni a proclamar en voz alta el mensaje del Evangelio, que es para lo que creo que estoy aquí”.

El pontífice dejó clara su postura al afirmar que seguirá alzando la voz para construir la paz, desmarcándose de las acusaciones de la Casa Blanca. “Cuando se trata de desacuerdos con el Vaticano, vamos a tenerlos de vez en cuando”, dijo Vance, minimizando el conflicto, aunque sus palabras evidencian una profunda fractura entre ambos poderes. 

El trasfondo de una relación rota

Este cruce de declaraciones no es un hecho aislado. La relación entre la administración Trump y el Vaticano ha estado marcada por las tensiones durante más de un año, sacudida por la guerra contra Irán y una lucha de fondo sobre quién tiene derecho a invocar la fe para justificar decisiones geopolíticas. 

Las desavenencias comenzaron casi inmediatamente después de la elección de León XIV en mayo de 2025. A pesar de las expectativas de Washington de que el primer papa estadounidense sería un aliado, el pontífice ha rechazado sistemáticamente plegarse a la política exterior trumpista, rechazando incluso una invitación de Vance para celebrar el 250 aniversario de Estados Unidos en la Casa Blanca. 

El conflicto escala en un momento delicado, en vísperas de la visita del nuevo nuncio apostólico a Estados Unidos, y marca un antes y un después en la tradicionalmente cautelosa diplomacia vaticana. 

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