En 2020, el robo a carrotanques de concesionarios y asignatarios del sistema ferroviario mexicano, así como de pipas de Petróleos Mexicanos (Pemex), aumentó al escala que ya iguala al hurto de combustibles con tomas clandestinas en ductos petroleros.
Según información de Pemex, clasificada como confidencial, los robapipas logran hurtar las mismas cantidades o volúmenes, sobre todo gasolinas y diesel al igual que los huachicoleros.
Este tipo de delito se intensificó de enero a noviembre de 2020, en el cual los delincuentes hacen uso de la fuerza excesiva para detener los auto tanques y sustraer el combustible; lo mismo ocurre con trenes que vienen de Estados Unidos.
De acuerdo a cifras oficiales, en ambas actividades ilícitas, se robaron casi 707 mil 266 litros de gasolinas y diesel en el periodo enero-noviembre.
Esa cantidad es casi de la misma proporción que lo asegurado por robo de hidrocarburo en toma clandestina del 1 de enero al 30 de noviembre de 2020, que alcanzó 777 mil 94 litros.
Con información de El Universal.

































