Jesús Valdés: el PRI, con la peor imagen de la historia

En una entrevista con ReflectoresMX, el presidente del tricolor en Sinaloa hace un análisis del partido que recibe y los retos que esto representa para su persona

A partir del 7 de diciembre, Jesús Valdés tomó las riendas del partido.

Culiacán, Sinaloa.- Relajado. Menos agitado, a como se le acostumbraba a ver. Ahora también atiende más cosas de oficina. Las cosas cambiaron.

Ya no más una foto de un presidente de la República ‘adorna’ la oficina del presidente del PRI. Sí, su retrato cuando fue alcalde de Culiacán y otro más de cuando era diputado federal en 2013 en la LXII Legislatura, justo poco antes de regresarse a Culiacán como secretario general del mismo partido, donde hoy se encuentra sentado para esta charla.

Jesús Valdés Palazuelos, ahora presidente estatal del PRI acepta una entrevista amplia con #ReflectoresMX cuando se le pide hablar con transparencia de la situación por la que atraviesa su partido, tras la debacle del 1 de julio y a unos días de su ingreso.

¿Cómo recibes el PRI?

-Recibimos un partido en lo financiero, nada agradable, donde el recorte de las prerrogativas y sobretodo la disminución del presupuesto federal para los partidos, va generar un impacto negativo. No sólo para el PRI, sino todos los partidos.

Nos preocupa encontrar un partido con mucho personal y que hay poco presupuesto incluso para el pago de nómina, de aguinaldo, de proveedores. De servicios que se dan al interior.

Es un gran reto, es una gran oportunidad para hacer modificaciones, reformas, reestructuras, cambios que nos permitan hacer un partido más compacto, más unido, pero sobretodo con más apertura. Salirnos más a la calle, a la colonia, a la sindicatura, al ejido.

Es un gran reto, porque tienes que encontrar nuevas alternativas de financiamiento, tienes que buscar cómo adelgazar no sólo la nómina, sino el gasto operativo.

¿El PRI Sinaloa va a recortar nómina?

-Sí. No sólo tendremos que recortar nómina, sino tenemos que bajar el gasto operativo con el que día a día se manejan las oficinas. Me refiero a combustible, telefonía celular, de oficina, energía, papelería.

Todo lo que requiera de gastos vamos a tener que ingeniárnosla. Prácticamente (vamos) a estar como freelance.

¿A cuánto asciende la nómina?

-Entre todos los comités municipales, sectores, organizaciones, oscila más o menos en el millón de pesos. Entonces las prerrogativas son prácticamente para pagar la nómina.

¿De cara a las últimas elecciones, cuál tu principal reto?

-Regresar la confianza del ciudadano. Regresar a la vocación de todos los partidos, que es la de gestor del PRI.

¿Qué mensajes das a los militantes que ven a un PRI como una minoría?

-Hemos estado en otros escenarios parecidos. A lo mejor no tan drásticos como en este escenario, pero nos hemos levantado de esas caídas. Hoy estamos en una muy buena oportunidad, muy buena coyuntura. Por eso ocupamos reformar, hacer cambios, ocupamos meter gente fresca, gente que realmente desee trabajar sin esperar nada a cambio.

¿Cuál es el cambio más importante y de fondo que debería hacerse para que el PRI se recupere?

-Mucha gente me ha dicho a lo largo del estado, que ya no quieren que el partido se maneje por cuotas, de grupos políticos o de personajes. Que realmente sean líderes que encabecen causas. Que tengan la vocación de servicio. Ese.

¿Esperan una desbandada de personajes que se van a ir a Morena?

-Antes de que iniciaremos nosotros vimos algunos personajes en el estado que se estaban yendo del partido, sin afiliarse a ningún partido. He platicado con algunos de ellos en el norte. Al momento de llegar nosotros ha habido muy buena química. Incluso estamos en diálogos a ver si regresan, porque dicen: no es la misma contigo. Tengo esperanza de podamos, a través del diálogo, convencerlos y que regresen.

Tu nombramiento como presidente del PRI, ¿lo buscaste o fue imposición?

Mira, fui yo el que tomé la decisión. Finalmente Cinthia (Valenzuela) y yo platicamos mucho. Veíamos que había poco ánimo de muchos grupos a tomar las riendas del partido.

Cuando hay abundancia, hay poder, cuando hay recurso, pues todo mundo quiere, pero cuando no, es cuando poco nos animamos.

¿Entonces a sabiendas de que no había mucho, te animaste?

-Pues estamos buscando reflectores.

¡Aquí los tienes!

-Estamos buscamos reflectores, y creo que es una buena oportunidad de demostrar liderazgo y  la capacidad que tenemos para organizarnos.

Ahorita estamos en un momento histórico nacional, donde el partido, sin duda se encuentra con la peor imagen de la historia, porque a mí me tocó nacer en el PRI en los años 98, 99, que se decía que era la debacle del PRI. Entonces me formé en la oposición federal, como estamos ahorita. Entonces no tengo temor a eso, al contrario.

La omisión también perjudicó. La omisión de todos los priistas de no pedir justicia, que no se actuara.

¿El haberte postulado en este cargo, es una estrategia para que Jesús siga vigente?

-Yo estaba buscando reflectores, pero también estaba buscando la oportunidad de poder meterme. Le entiendo bien a los temas partidarios. Le entiendo bien al sentir de la militancia. También desde hace mucho quería ser presidente del partido.

Platicamos Cinthia y yo, porque finalmente es una mujer joven, pero que tiene sus varios años ‘camellando’, como decimos.

Hay que decir las cosas como son: el partido sufrió una derrota muy fuerte. Y como los mejores peleadores: hasta Chávez lo tumbaron, se levantó y volvió a tener victorias. Es lo que queremos hacer para recuperar presidencias municipales, diputaciones locales, federales, mantener la gubernatura.

¿Entonces puedes afirmar que el PRI no está muerto?

-No, el PRI está de pie, está activo, tú lo ves. En dos semanas hemos dado dos vueltas al estado.

Finalmente… ahora estás del otro lado y ya fuiste presidente municipal… ¿qué recomendación le das al alcalde Estrada Ferreiro?

-Mira la recomendación que les doy a todos los alcaldes del país, es primero que revisen muy bien sus equipos de trabajo, que analicen la situación del contexto municipal que es muy complicado porque cada día hay menos recursos, hay más demandas.

Que recuerden que la prioridad de los municipios son los servicios públicos, más que los programas sociales. Los servicios son lo que exige la mayoría de los habitantes. Que traten de voltear a enfocarse más en los servicios públicos como el agua potable, drenaje, alcantarillado, electrificación, calles, parques. Porque los municipios a veces gastan mucho en otros programas.

En donde nos equivocamos todos los alcaldes, queriendo hacer de todo, sabiendo que la esencia de los municipios, aparte de la seguridad pública, son los servicios públicos.

Comentarios